¿Por qué es importante almacenar en la nube?
Vivimos en la era de la transformación digital auspiciada por la pandemia ocasionada por la COVID-19, donde la digitalización de las empresas empezó a tomar forma.
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Alberto Redondo es un referente en el ámbito del marketing y la transformación digital, con una trayectoria de más de 30 años en el desarrollo de soluciones innovadoras. Como Director de Marketing para Iberia & Latam en SERES, empresa del grupo francés DOCAPOSTE, ha liderado la evolución de la Factura Electrónica y el EDI en Europa y América desde 2003.
Vivimos en la era de la transformación digital auspiciada por la pandemia ocasionada por la COVID-19, donde la digitalización de las empresas empezó a tomar forma.
Existen numerosos estudios donde las empresas nos indican el motivo por el que siguen utilizando el papel en su intercambio de documentos. En concreto con la factura, SERES hizo uno que viene a reflejar esos motivos, muchos cotidianos, que frenan el cambio de algo que es inevitable.
La realidad es así. Cada vez más gente está dejando a un lado el papel tradicional en la facturación y se está uniendo al cambio de la factura electrónica, algo de lo que las administraciones públicas no están exentas. ¿Por qué lo hacen? Las ventajas son muchas, pero nosotros vamos a hablar de las principales y las que más pueden interesarle para su negocio.
La ley del mínimo esfuerzo también puede aplicarse al mundo financiero. Y la factura electrónica es el mejor ejemplo: menos gestiones manuales, menos llamadas, y más liquidez gracias a un proceso automatizado y seguro.
En 2020 la facturación electrónica en las AAPP será una realidad predominante de acuerdo con los objetivos de la Comisión Europea. El pasado 28 de junio, por fin, el Comité Europeo de Normalización publicó la Norma Europea sobre facturación electrónica y la Especificación Técnica que identifica la lista de sintaxis que todos los poderes que podrán recibir y procesar los adjudicadores y entidades contratantes europeos.
Ya han pasado tres años desde que preguntamos a 1.000 empresas, una sencilla cuestión, ¿Por qué una empresa decide seguir imprimiendo sus facturas si externalizarlo es más económico?, que choca directamente con otra realidad que son los diversos estudios sobre los ahorros en la optimización del proceso de facturación en cada compañía, donde la factura electrónica tiene especial mención.
Hemos dejado pasar unos cuantos años para ver si hemos cambiado mucho, y si todas las arengas y consignas sobre las bondades de la eliminiación de tareas improductvas en la facturación y la eliminación del papel han surtido efecto. Hoy hemos publicado los datos de 2017, ¿quieres conocerlos?
Hace unos días de nuestra participación en el Foro Factura Electrónica - MINHAFP y vemos que después del parón por la falta de Gobierno la factura electrónica en España se vuelve a retomar con más fuerza. Aquí algunas novedades de los avances:
Durante años, eliminar la factura en papel fue una decisión motivada principalmente por el ahorro de costes, la sostenibilidad o la necesidad de agilizar tareas administrativas. En 2026, ese planteamiento ha evolucionado.
Vivimos en un mundo donde la relación entre empresas, personas, administración, etc es cada vez más rápida y, por lo tanto, cada vez más digital. El EDI, la factura electrónica, el Suministro Inmediato de Información (SII) de la AEAT o IVA online,... son ejemplos de una realidad que vivimos no sólo en España sino en todo el mundo.
Pero detrás de este cambio hay una realidad más lenta. La realidad de las empresas que tienen interiorizado en su ADN procesos en papel. Uno de ellos es la facturación. Nos cuesta quitar el papel y todas las tareas tradicionales que hay detrás como es la impresión, ensobrado, franqueo...
La factura en papel ha acompañado durante décadas a la entrega de mercancías como parte habitual del proceso comercial. Sin embargo, la digitalización de las operaciones empresariales, la expansión de la factura electrónica y el endurecimiento de los requisitos normativos han impulsado un cambio de modelo.
Nuevos proyectos, los plazos ineludibles con la Administración, etc. La vorágine del día a día hace que no le dediquemos tiempo a "romper con la tradición" de facturar en papel. Este es la principal motivo para "no decir adiós" a la factura en papel según un estudio publicado por SERES*.