La factura electrónica B2B, Verifactu y el proyecto ViDA están transformando la facturación en España, el IVA y los procesos financieros de las empresas.
La facturación empresarial en España está entrando en una nueva etapa. La factura electrónica B2B de la Ley Crea y Crece, los requisitos aplicables a los Sistemas Informáticos de Facturación (RRSIF) y la evolución europea impulsada por VAT in the Digital Age (ViDA) están transformando diferentes capas de un mismo proceso: cómo se genera una factura, cómo se intercambia, qué información se comunica y cómo se integra con los sistemas financieros y fiscales.
No son obligaciones equivalentes ni deben confundirse. Pero su evolución paralela está acelerando la transición hacia una facturación cada vez más estructurada, interoperable, trazable y automatizada.
Para entender el cambio, conviene separar qué transforma cada iniciativa. La diferencia es importante: una empresa puede estar afectada por más de uno de estos marcos, pero cumplir uno no implica cumplir automáticamente los demás.
| Marco | Principal ámbito de transformación |
|---|---|
| Ley Crea y Crece | Intercambio electrónico de facturas B2B entre empresarios y profesionales. |
| RRSIF / Verifactu | Funcionamiento de los sistemas informáticos utilizados en los procesos de facturación. |
| ViDA | Digitalización del IVA y reporte de determinadas operaciones en el ámbito europeo. |
La Ley Crea y Crece estableció la extensión de la factura electrónica obligatoria a las relaciones comerciales entre empresarios y profesionales.
Su desarrollo se ha completado con el Real Decreto 238/2026 y la Orden HAC/1028/2026, publicada el 5 de octubre de 2026. La entrada en vigor de esta última el 6 de octubre de 2026 activa el cómputo de los plazos de implantación previstos en la normativa.
El cambio va más allá de sustituir un PDF por otro formato. El nuevo modelo incorpora:
Facturas electrónicas estructuradas.
Interoperabilidad entre plataformas.
Una solución pública de facturación electrónica.
Comunicación de determinados estados y pagos.
Mayor integración entre los procesos de emisión, recepción, cobro y pago.
Para las empresas, esto obliga a revisar cómo se relacionan actualmente ERP, facturación, cuentas a pagar, cuentas a cobrar y plataformas de intercambio.
Paralelamente, el Reglamento de Sistemas Informáticos de Facturación (RRSIF) establece requisitos específicos para los sistemas utilizados por los empresarios y profesionales incluidos en su ámbito.
El objetivo es garantizar características como la integridad, trazabilidad, conservación e inalterabilidad de los registros de facturación.
Dentro de este marco existe la modalidad Verifactu, mediante la que los registros de facturación se remiten a la AEAT de forma continuada.
Por tanto, RRSIF no es sinónimo de Verifactu, y Verifactu tampoco debe confundirse con la factura electrónica B2B.
La tercera pieza del cambio es el IVA en la era digital. El paquete fue aprobado definitivamente por la Unión Europea en marzo de 2025 y establece una transformación progresiva del sistema del IVA hasta 2035.
Uno de sus principales hitos llegará el 1 de julio de 2030, cuando entren en aplicación los nuevos requisitos de Digital Reporting Requirements (DRR) para operaciones B2B transfronterizas y la factura electrónica se convierta en el método por defecto para estas operaciones.
ViDA también aborda otras áreas, como la economía de plataformas, la simplificación y registro único del IVA y la digitalización de determinadas obligaciones de información.
El Gobierno aprobó en segunda vuelta el Proyecto de Ley de modificación de la Ley del IVA el 16 de junio de 2026 para transponer parcialmente la Directiva ViDA.
El proyecto fue posteriormente remitido al Congreso y, en la información parlamentaria actualmente disponible, se encuentra en la Comisión de Hacienda y Función Pública, en fase de enmiendas.
Además, esta transposición es progresiva: las grandes transformaciones europeas asociadas al reporting digital B2B transfronterizo tienen como horizonte principal 2030, no 2026.
Generar información fiable. El RRSIF actúa sobre los sistemas utilizados en los procesos de facturación y sobre la integridad y trazabilidad de los registros que estos generan.
Intercambiar la factura de forma estructurada. La Ley Crea y Crece regula el nuevo ecosistema obligatorio de factura electrónica B2B en España, incorporando interoperabilidad, formatos estructurados y comunicación de estados.
Digitalizar progresivamente el IVA a escala europea. ViDA introduce un marco europeo que avanza hacia nuevos modelos de factura electrónica y reporte digital, especialmente para las operaciones transfronterizas.
Realmente las tres obligaciones no son iguales, sino que todas aumentan la necesidad de disponer de información estructurada, integrada y trazable.
La transformación regulatoria obliga a revisar el proceso de facturación como una arquitectura empresarial, no como una suma de proyectos aislados.
Datos más estructurados. La calidad del dato gana importancia desde el origen. Referencias, identificadores, información fiscal y datos de negocio deben viajar correctamente entre sistemas.
Mayor integración. ERP, sistemas contables, plataformas de factura electrónica y herramientas financieras necesitan intercambiar información con menos intervención manual.
Más trazabilidad. La empresa debe poder conocer qué ha ocurrido con una factura durante todo su ciclo: emisión, recepción, validación, aceptación, rechazo, contabilización, cobro o pago.
Automatización de procesos. Una factura estructurada permite automatizar tareas que tradicionalmente requerían introducción manual de datos, comprobaciones o conciliaciones.
Mayor coordinación interna. Finanzas, Fiscal, TI, Compras, Cuentas a Pagar y Cuentas a Cobrar dejan de poder abordar estos cambios completamente por separado.
Cumplir con las nuevas obligaciones es el punto de partida, pero no necesariamente el punto de llegada. Cuando la información de facturación está estructurada e integrada, las empresas pueden avanzar hacia procesos más automatizados en:
Cuentas a Pagar.
Cuentas a Cobrar.
Tesorería.
Conciliación.
Gestión de incidencias y rechazos.
Seguimiento de cobros y pagos.
Procesos Source to Pay y Order to Cash.
La oportunidad está en aprovechar una adaptación obligatoria para revisar procesos que ya generaban costes, errores o falta de visibilidad antes del cambio normativo.
La publicación del Real Decreto 238/2026 y de la Orden HAC/1028/2026 ha llevado la factura electrónica B2B a su fase de implantación; el RRSIF continúa transformando los sistemas informáticos de facturación; y ViDA marca la evolución europea del IVA digital durante los próximos años.
Para las empresas, la cuestión ya no es únicamente qué normativa debe cumplirse, sino cómo aprovechar este contexto para construir procesos financieros más conectados, trazables y automatizados.
España está ya en la fase definitiva de transformación digital de la facturación electrónica. Con la llegada de VeriFactu, la futura factura electrónica obligatoria y la adaptación al Proyecto ViDA, las empresas afrontan un cambio profundo, pero también una oportunidad para modernizar sus procesos y reducir ineficiencias históricas.
SERES, líder en soluciones de intercambio electrónico de facturas y documentos electrónicos, aporta experiencia consolidada en la implementación de sistemas de facturación electrónica tanto en España como a nivel internacional. Su plataforma garantiza seguridad, interoperabilidad y cumplimiento normativo, lo que permite a las empresas adaptarse con confianza a los nuevos requisitos.
Además, SERES publica anualmente su Informe sobre la Factura Electrónica, un estudio de referencia en el sector que analiza la adopción, evolución y tendencias del e-invoicing, reforzando así su posición como fuente autorizada en la materia.
El mensaje es claro: la clave es anticiparse. Prepararse ahora permitirá cumplir con la normativa, reducir riesgos y aprovechar los beneficios de una facturación digital, interoperable y segura.