Bélgica adoptará el modelo de facturación electrónica PEPPOL CTC
Actualizado: 17 agosto 2026
La factura electrónica B2B en Bélgica ya es una realidad. Después de muchos meses de trabajo, desde el 1 de enero de 2026 la factura electrónica estructurada es obligatoria para casi todas las transacciones entre empresas belgas sujetas al IVA.
Además, las empresas residentes ya pueden utilizar los programas de contabilidad publicados por el Servicio Público Federal de Finanzas (FPS) que permiten, a su vez, el intercambio de facturas a través de PEPPOL.
Actualmente, el sistema belga de facturación electrónica B2B utiliza un modelo de cuatro esquinas basado en PEPPOL, en el que las facturas electrónicas estructuradas se intercambian entre emisor y receptor a través de sus respectivos proveedores de servicios.
La obligación de emitir facturas electrónicas estructuradas no se aplica al ámbito B2C.
Por otro lado, se hace hincapié en el formato de factura electrónica estructurada según la norma EN 16931, lo que permite su tratamiento automático y electrónico. Como resultado, las facturas deben elaborarse en formato PEPPOL BIS.
Si el remitente o el destinatario están identificados en un país fuera de Bélgica, la facturación electrónica se encuentra sujeta a las condiciones aplicables a las operaciones transfronterizas. El formato y el mecanismo de intercambio pueden determinarse mediante acuerdo entre el remitente y el destinatario cuando corresponda.
Bélgica avanza hacia el reporting electrónico de los datos de facturación
Tras la entrada en vigor de la factura electrónica B2B obligatoria, Bélgica avanza hacia la siguiente etapa de su modelo de cumplimiento fiscal digital: la incorporación de un sistema de reporting electrónico de los datos de facturación.
El Consejo de Ministros ha aprobado un anteproyecto de ley para modificar el Código del IVA e introducir una obligación de comunicación electrónica casi en tiempo real de determinados datos obligatorios contenidos en las facturas. El modelo contempla un reporting bilateral, por lo que la información deberá ser comunicada a la Administración tanto por el proveedor o prestador de servicios como por su contraparte.
El objetivo es mejorar la calidad y rapidez de la información disponible para la Administración tributaria, reforzar el análisis de riesgos y facilitar la detección de posibles irregularidades y situaciones de fraude en el IVA.
La implantación de este sistema permitirá además eliminar la obligación de presentar la lista anual de clientes sujetos al IVA para aquellos contribuyentes incluidos en la nueva obligación de reporting electrónico.
El anteproyecto deberá continuar ahora su tramitación legislativa y será sometido a los dictámenes de la Autoridad de Protección de Datos y del Consejo de Estado antes de su aprobación definitiva.
Obligatoriedad de la factura electrónica B2B en Bélgica
El proyecto de ley que regula la facturación electrónica en Bélgica para las transacciones B2B se publicó el 28 de diciembre de 2023. Tras su aprobación por la Cámara de Representantes en febrero de 2024 y la posterior firma del Rey, la normativa fue publicada oficialmente.
Desde el 1 de enero de 2026, la factura electrónica estructurada es obligatoria tanto para la emisión como para la recepción en la mayoría de las operaciones nacionales B2B entre empresas belgas sujetas al IVA.
La implantación de la factura electrónica B2B constituye la base de una transformación más amplia del modelo de cumplimiento fiscal belga, que evoluciona hacia una mayor automatización del intercambio y reporte de información tributaria.
Factura electrónica B2G: antecedentes y situación actual
La facturación electrónica en Bélgica ha experimentado una evolución significativa en los últimos años, impulsada por la Directiva europea 2014/55/UE.
En 2016, la región de Flandes lideró la implementación al adoptar la factura electrónica en todas sus instituciones públicas, marcando el inicio de un proceso de transición en todo el país.
En 2018, esta obligatoriedad se extendió a nivel federal para contratos superiores a 135.000 euros, y en 2019 se hizo obligatoria para todas las autoridades federales en transacciones comerciales.
Proceso de implementación de la factura electrónica B2G en Bélgica
La culminación de este proceso se produjo en 2020, con la implementación gradual de la factura electrónica en todas las entidades del gobierno federal belga.
Sin embargo, fue el 9 de marzo de 2022, con la publicación del Decreto Real, cuando se estableció definitivamente la obligatoriedad de la facturación electrónica en Bélgica para todas las entidades del sector público en y sus organismos asociados, tanto federales como regionales.
Desde el 1 de noviembre de 2022, las empresas que participen en contratos públicos fuera de la Unión Europea deben utilizar la factura electrónica seis meses después de la publicación de la normativa.
A partir del 1 de mayo de 2023, las empresas belgas involucradas en contratos públicos superiores a 30.000 euros deben adoptar la facturación electrónica en un plazo de 12 meses desde la publicación de la normativa.
La tercera fase, que cubre el resto de las contrataciones públicas (inferiores a 30.000 euros), originalmente estaba programada para noviembre de 2023, pero se pospuso hasta marzo de 2024. Es importante tener en cuenta que los contratos inferiores a 3.000 euros pueden quedar exentos de esta obligación, dependiendo de cada organismo gubernamental.
¿Cómo puedo intercambiar facturas electrónicas en Bélgica?
Para realizar el envío de facturas electrónicas a las Administraciones Públicas, los contribuyentes pueden hacer uso de la plataforma centralizada Mercurius, que a su vez está conectada con la red PEPPOL. El formato obligatorio es PEPPOL BIS y no es obligatorio el uso de la firma electrónica.
En el ámbito B2B, PEPPOL constituye la infraestructura de referencia para el intercambio de facturas electrónicas estructuradas en Bélgica. La conexión a través de esta red facilita la interoperabilidad entre empresas y proveedores de servicios, evitando la necesidad de establecer acuerdos individuales entre todos los participantes y proporcionando un marco común para el intercambio de documentos.
Sobre esta infraestructura, Bélgica avanza hacia un modelo que incorporará también el reporting electrónico casi en tiempo real de determinados datos de facturación, reforzando la conexión entre factura electrónica y control fiscal digital.
La evolución prevista permitirá a la Administración disponer de información transaccional de forma más rápida y sustituirá, para los contribuyentes sujetos a la futura obligación de reporting, la presentación de la lista anual de clientes sujetos al IVA.