América Latina continúa siendo una de las regiones más avanzadas del mundo en materia de factura electrónica y control fiscal digital.
Durante los últimos años, numerosos países han ampliado sus modelos de facturación electrónica obligatoria, incorporando nuevos contribuyentes, actualizando esquemas técnicos y reforzando los sistemas de validación en tiempo real.
Para las empresas con presencia internacional, este escenario implica un reto constante: adaptarse a normativas que evolucionan con rapidez y que, en muchos casos, exigen procesos de intercambio electrónico cada vez más automatizados e integrados con los sistemas empresariales.
América Latina es una de las regiones más avanzadas en factura electrónica porque muchos de sus países implantaron modelos obligatorios hace más de dos décadas. Hoy lidera la evolución hacia sistemas de control continuo de transacciones (CTC), donde las administraciones tributarias reciben, validan o supervisan las facturas electrónicas prácticamente en tiempo real.
Países como Chile, Brasil y México fueron pioneros en la implantación de estos modelos, que posteriormente se extendieron al resto de la región. La experiencia acumulada ha convertido a Latinoamérica en un referente internacional para la digitalización fiscal y la lucha contra el fraude tributario.
En 2026 continúan ampliándose las obligaciones de factura electrónica en distintos países latinoamericanos. Las novedades se centran en la incorporación de nuevos contribuyentes, la actualización de esquemas técnicos, el fortalecimiento de los controles fiscales digitales y una mayor integración entre facturación electrónica y reporte tributario en tiempo real.
Bolivia continúa ampliando progresivamente el Sistema de Facturación Electrónica (SFE). El Servicio de Impuestos Nacionales (SIN) ha actualizado el calendario de incorporación de nuevas oleadas de contribuyentes, retrasando determinadas fases para facilitar la adaptación tecnológica de las empresas.
Para las organizaciones afectadas resulta especialmente importante revisar los plazos aplicables a su actividad y garantizar que sus sistemas cumplen con los requisitos técnicos del SFE.
Chile mantiene uno de los ecosistemas de factura electrónica más consolidados de la región. Durante 2026 continúan los ajustes orientados a mejorar la interoperabilidad, la calidad de los datos y la adaptación de determinados documentos tributarios electrónicos (DTE) a nuevas necesidades operativas.
Las empresas deben prestar especial atención a las actualizaciones publicadas por el Servicio de Impuestos Internos (SII), especialmente aquellas relacionadas con validaciones, documentos electrónicos y requisitos técnicos.
Costa Rica sigue evolucionando su modelo de comprobantes electrónicos mediante actualizaciones periódicas de los esquemas XML y de las validaciones aplicadas por la Administración Tributaria.
Las compañías que operan en el país deben revisar con frecuencia las nuevas versiones técnicas para garantizar la continuidad de sus procesos de facturación.
México continúa reforzando el modelo CFDI mediante actualizaciones técnicas y mejoras orientadas a incrementar la calidad de la información tributaria. El SAT mantiene una estrategia de evolución continua del modelo, por lo que las empresas deben revisar regularmente las especificaciones técnicas y los catálogos aplicables.
La DIAN continúa ampliando el ecosistema de documentos electrónicos mediante nuevas obligaciones relacionadas con documentos soporte, nómina electrónica y otros comprobantes tributarios.
La integración entre factura electrónica y reporte tributario sigue consolidándose como uno de los pilares del sistema colombiano.
SUNAT mantiene su estrategia de digitalización fiscal mediante la ampliación de la obligatoriedad de la factura electrónica y la mejora continua de los procesos de validación.
Las empresas con operaciones en Perú deben revisar los calendarios de incorporación y las actualizaciones publicadas por la administración tributaria.
Brasil continúa evolucionando uno de los modelos de factura electrónica más maduros del mundo. La actualización permanente de la Nota Fiscal Eletrônica (NF-e) y del resto de documentos fiscales electrónicos obliga a las empresas a mantener sus sistemas alineados con las especificaciones publicadas por las distintas administraciones tributarias.
Las empresas que operan en varios países latinoamericanos deben gestionar múltiples normativas, calendarios y especificaciones técnicas. Disponer de una estrategia centralizada de cumplimiento permite reducir riesgos, evitar interrupciones operativas y adaptarse con mayor rapidez a los cambios regulatorios.
Cada administración tributaria mantiene requisitos específicos sobre:
Formatos.
Validaciones.
Firma electrónica.
Conservación documental.
Comunicaciones con la autoridad fiscal.
Plazos de emisión.
Gestionar estas diferencias de forma manual incrementa el riesgo de incumplimiento.
La gestión de la factura electrónica en entornos multipaís requiere combinar conocimiento normativo, capacidad tecnológica y experiencia operativa. SERES acompaña a empresas con presencia internacional en la adaptación a los distintos modelos de cumplimiento fiscal, integrando la factura electrónica con sus procesos de negocio y sus sistemas corporativos.
Un ejemplo es el proyecto desarrollado para DISAN, que puso de manifiesto la importancia de disponer de una solución de factura electrónica preparada para operar en distintos países y adaptarse a requisitos regulatorios diversos.