Francia ya ha entrado en la fase decisiva de reforma de facturación electrónica. Desde el 1 de septiembre de 2026, todas las empresas establecidas en Francia deben recibir facturas electrónicas.
Además, desde ese día comenzó también la obligación de emisión para grandes empresas y empresas de tamaño intermedio.
Para pymes y microempresas, la obligación de emitir facturas electrónicas se aplicará a partir del 1 de septiembre de 2027. Este calendario progresivo busca facilitar la adaptación de las organizaciones, los proveedores tecnológicos y las plataformas que participarán en el nuevo ecosistema de intercambio electrónico.
La reforma no se limita a sustituir la factura en papel o PDF por un documento digital. El modelo francés introduce un sistema regulado basado en facturas electrónicas estructuradas, plataformas acreditadas, transmisión de datos a la administración y mayor trazabilidad en las operaciones B2B.
La implantación de la factura electrónica en Francia seguirá un calendario progresivo:
Julio 2025. Inicio de intercambios voluntarios y pruebas dentro del marco previsto por la reforma.
Este calendario implica que todas las empresas, con independencia de su tamaño, deben estar preparadas para recibir facturas electrónicas desde septiembre de 2026. La diferencia se encuentra en la fecha a partir de la cual deberán emitirlas obligatoriamente.
Con la entrada en vigor de la reforma el 1 de septiembre de 2026, la Administración francesa ha establecido una fase inicial de acompañamiento y tolerancia para facilitar la adaptación de las empresas al nuevo modelo.
Durante el resto de 2026 no se aplicarán sanciones a las empresas que encuentren dificultades en la puesta en marcha de la reforma, siempre dentro de este período inicial de adaptación. La obligación, sin embargo, ya está en vigor: todas las empresas deben poder recibir facturas electrónicas y las grandes empresas y ETI deben también emitirlas electrónicamente desde el 1 de septiembre.
La Administración mantendrá durante estos primeros meses diferentes mecanismos de apoyo, entre ellos documentación práctica, asistencia específica y seguimiento de la implantación, con el objetivo de facilitar una transición progresiva al nuevo sistema.
Por tanto, esta fase de tolerancia no supone un aplazamiento del calendario, sino un período de acompañamiento durante el arranque efectivo de la reforma.
La obligación de facturación electrónica afectará a las operaciones B2B realizadas entre empresas establecidas en Francia y sujetas al IVA.
Esto significa que las organizaciones deberán adaptar sus procesos para emitir, recibir y gestionar facturas electrónicas a través del nuevo ecosistema definido por la administración francesa.
Además, la reforma incluye obligaciones de e-reporting para determinadas operaciones que no entran dentro del ámbito estricto de la factura electrónica B2B doméstica, como transacciones internacionales o determinadas operaciones con consumidores finales.
Para grupos multinacionales, este punto es especialmente relevante. La reforma francesa no debe analizarse de forma aislada, sino dentro de una estrategia más amplia de cumplimiento electrónico multipaís.
Uno de los elementos clave de la reforma es el uso de plataformas acreditadas, conocidas como plateformes agréées.
Estas plataformas serán responsables de emitir, recibir y transmitir facturas electrónicas entre empresas, así como de comunicar determinados datos de facturación, transacción y pago a la administración tributaria francesa.
En la práctica, las empresas no intercambiarán facturas electrónicas de forma completamente libre, sino dentro de un marco regulado en el que las plataformas acreditadas garantizarán la interoperabilidad, la seguridad y la transmisión de la información exigida.
Las plateformes agréées deberán permitir:
La emisión y recepción de facturas electrónicas estructuradas.
La transmisión de datos obligatorios a la administración.
La interoperabilidad con otras plataformas acreditadas.
La gestión de estados de factura.
La identificación de empresas mediante datos como SIREN o SIRET.
La trazabilidad del intercambio documental.
La conservación de información conforme a los requisitos aplicables.
Para las empresas, elegir una plataforma acreditada será una decisión estratégica, ya que afectará a la continuidad operativa, la integración con sistemas internos y la capacidad de cumplir con las obligaciones de e-invoicing y e-reporting.
El marco regulatorio aplicable a estas plataformas se ha completado con la publicación, el 28 de julio de 2026, del Decreto n.º 2026-677 y una Orden complementaria, ambos en vigor desde el 29 de julio de 2026.
Las nuevas disposiciones consolidan el papel de las Plateformes Agréées (PA) dentro del modelo francés y concretan los requisitos aplicables a su homologación, auditoría y mantenimiento de la certificación. La normativa regula además determinados aspectos relacionados con la migración entre plataformas, proporcionando un marco más definido para garantizar la continuidad de los intercambios de facturas y datos.
Con este desarrollo normativo, Francia refuerza el marco jurídico y operativo de las plataformas encargadas de gestionar el intercambio de facturas electrónicas y la transmisión de información a la Administración tributaria.
El Portail Public de Facturation, o PPF, forma parte del ecosistema francés de facturación electrónica, aunque su papel ha evolucionado respecto a los planteamientos iniciales de la reforma.
El PPF mantiene funciones relevantes relacionadas con el directorio, la centralización de determinados datos y la conexión con la administración. Sin embargo, la operativa diaria de emisión y recepción de facturas electrónicas B2B se apoyará principalmente en las plataformas acreditadas.
Por ello, las empresas deben diferenciar claramente tres elementos:
Chorus Pro: plataforma utilizada históricamente para la facturación electrónica B2G con administraciones públicas.
Portail Public de Facturation: componente público del sistema, vinculado a funciones de directorio y centralización de información.
Plateformes agréées: plataformas acreditadas que permitirán a las empresas emitir, recibir y transmitir facturas electrónicas y datos asociados dentro del nuevo modelo B2B.
Esta distinción es importante para evitar errores de planificación. La experiencia previa con Chorus Pro en el ámbito B2G no equivale automáticamente a estar preparado para la reforma B2B.
La reforma francesa no solo introduce la obligación de emitir y recibir facturas electrónicas. También incorpora obligaciones de e-reporting, es decir, la transmisión de determinados datos de operaciones a la administración fiscal.
El e-reporting se aplicará especialmente a operaciones que no estén cubiertas por la factura electrónica B2B doméstica, como:
Operaciones internacionales.
Operaciones B2C.
Determinadas transacciones no sujetas al circuito estándar de e-invoicing.
Datos de pago en determinados casos.
El Decreto n.º 2026-677 y la Orden publicados en julio de 2026 también completan el marco técnico del e-reporting en Francia. Las nuevas disposiciones actualizan las especificaciones relativas a los datos que deben transmitirse a la Administración, los formatos utilizados y los protocolos de intercambio de información.
La normativa adapta además las referencias legales al calendario vigente de implantación de la reforma. Estas disposiciones no modifican las fechas previstas para la entrada en vigor de las obligaciones: el calendario continúa fijado para el 1 de septiembre de 2026 y el 1 de septiembre de 2027, en función del tipo de obligación y del tamaño de la empresa.
De este modo, Francia completa los principales elementos jurídicos y técnicos necesarios para la puesta en marcha del nuevo modelo de factura electrónica y e-reporting, aportando mayor seguridad jurídica y operativa a las empresas y plataformas que participan en el sistema.
Este componente es clave porque amplía el alcance del proyecto. Las empresas no solo deberán adaptar la generación de facturas, sino también los sistemas que capturan, validan y transmiten información fiscal y transaccional.
Para cumplir correctamente, será necesario revisar la calidad de los datos, los procesos de integración, las reglas de negocio y la capacidad de los sistemas para reportar información de forma estructurada.
El modelo francés contempla el uso de formatos estructurados que permitan automatizar la lectura, validación e intercambio de facturas electrónicas.
Entre los formatos previstos se encuentran:
Factur-X.
UBL.
CII.
Factur-X tiene un papel especialmente relevante en Francia, al combinar una representación legible para el usuario con datos estructurados integrados. Este enfoque facilita la transición desde modelos basados en PDF hacia un intercambio documental más automatizado.
No obstante, para que una factura electrónica sea útil dentro del nuevo ecosistema, no basta con que sea visualmente legible. Debe contener datos estructurados, cumplir los requisitos técnicos aplicables y poder circular entre plataformas de forma interoperable.
Paralelamente, el 30 de junio de 2026, AFNOR aprobó la publicación de las nuevas versiones de las normas XP Z12-012, XP Z12-013 y XP Z12-014, que constituyen la base técnica e interoperable del futuro sistema de facturación electrónica francés y sustituyen a las versiones publicadas en febrero de 2026.
Las actualizaciones abarcan distintos componentes del marco técnico:
XP Z12-012: define los formatos de factura electrónica, los perfiles de intercambio y los mensajes asociados al ciclo de vida de la factura.
XP Z12-013: establece las API estandarizadas para la comunicación entre los sistemas empresariales y las plataformas acreditadas.
XP Z12-014: documenta los principales casos de uso de las operaciones B2B contempladas por la reforma.
En conjunto, estos avances reflejan la evolución tanto de la infraestructura operativa como del marco técnico que sustentará la implantación de la facturación electrónica en Francia.
En septiembre de 2026 se ha producido además una nueva actualización de los componentes técnicos utilizados para validar el cumplimiento de estas especificaciones.
El FNFE-MPE ha publicado una actualización de los Schematron asociados a la norma XP Z12-012. La versión 1.4.0 incorpora el fix04 del 4 de septiembre, aplicable a las reglas de gestión BR-FR-CTC en UBL y CII, así como a los mensajes de ciclo de vida en CDAR y a los perfiles EN 16931 y EXTENDED-CTC-FR.
Además, el FNFE-MPE dispone de un nuevo servicio de validación que permite comprobar mensajes electrónicos de factura y estados del ciclo de vida frente a las reglas técnicas aplicables. Esta herramienta facilita la detección de errores y advertencias antes de que los documentos circulen dentro del nuevo ecosistema francés.
La disponibilidad de estos recursos refuerza la importancia de la validación técnica y la interoperabilidad en esta fase de puesta en marcha, especialmente para plataformas, proveedores tecnológicos y empresas que integran sus sistemas de facturación con el nuevo modelo.
Uno de los cambios más relevantes de la reforma francesa es la importancia de los estados de factura. Estos estados permitirán conocer la evolución del documento dentro del flujo de emisión, recepción, validación y pago.
La gestión de estados aporta mayor visibilidad tanto al emisor como al receptor. Permite saber si una factura ha sido enviada, recibida, rechazada, puesta en pago o pagada, según los estados previstos en el modelo.
Para las áreas de Finanzas, Administración, Cuentas a Pagar y Cuentas a Cobrar, esta trazabilidad supone una mejora significativa frente a procesos basados en correos electrónicos, PDF o intercambios manuales.
También facilita la colaboración entre empresas, reduce disputas y permite anticipar incidencias antes de que afecten al cobro, al pago o al cierre contable.
SERES acompaña a empresas medianas, grandes organizaciones y grupos multinacionales en la adaptación a los nuevos modelos de facturación electrónica y cumplimiento fiscal electrónico.
En Francia, la reforma exige una combinación de conocimiento normativo, capacidad técnica, interoperabilidad y adaptación a los procesos internos de cada empresa. SERES cuenta con una plataforma preparada para gestionar la emisión, recepción, trazabilidad y transmisión de datos dentro del nuevo ecosistema francés de facturación electrónica.
Además, su experiencia en factura electrónica, EDI, integración ERP y cumplimiento multipaís permite ayudar a las organizaciones a reducir la complejidad operativa, coordinar calendarios regulatorios y avanzar hacia una gestión documental más automatizada.
La factura electrónica en Francia no debe entenderse solo como una obligación normativa. Es una oportunidad para revisar procesos, mejorar la calidad de los datos, ganar visibilidad sobre el ciclo de facturación y reforzar la eficiencia de las operaciones B2B.