Malta continúa avanzando en la digitalización de la contratación pública mediante la implantación de la factura electrónica conforme al estándar europeo.
Como Estado miembro de la Unión Europea, ha adaptado su normativa a la Directiva 2014/55/UE y utiliza la red PEPPOL como infraestructura principal para el intercambio de facturas electrónicas con las administraciones públicas.
Aunque la factura electrónica entre empresas (B2B) todavía no es obligatoria de forma general, el ecosistema maltés se encuentra plenamente alineado con la estrategia europea de interoperabilidad y preparado para futuras iniciativas como el IVA en la era digital (ViDA).
La factura electrónica es obligatoria para la recepción y el tratamiento de facturas en la contratación pública conforme a la Directiva 2014/55/UE. Las entidades públicas maltesas deben poder recibir facturas electrónicas compatibles con el estándar europeo. En el ámbito B2B, actualmente no existe una obligación general.
Esto significa que cualquier empresa que participe en contratos públicos debe estar preparada para emitir facturas electrónicas compatibles con los requisitos del Gobierno maltés.
La factura electrónica en Malta se regula mediante la transposición de la Directiva 2014/55/UE a través de las Legal Notices 403 y 404 de 2018, que incorporan las obligaciones relativas a la contratación pública electrónica.
Este marco normativo garantiza que las administraciones públicas puedan recibir y procesar facturas electrónicas estructuradas conforme al estándar europeo.
El modelo maltés utiliza PEPPOL para intercambiar facturas electrónicas entre proveedores y organismos públicos. Las empresas generan la factura desde su ERP o solución de facturación y la envían mediante un Access Point certificado, que la transmite al organismo destinatario.
El proceso habitual es:
PEPPOL constituye la infraestructura oficial utilizada por el Gobierno de Malta para intercambiar facturas electrónicas con sus proveedores. Gracias a este modelo, las empresas pueden utilizar un único canal interoperable para operar con distintas administraciones públicas europeas.
Las principales ventajas son:
Malta ha adoptado el estándar europeo EN 16931 y utiliza PEPPOL BIS Billing 3.0 como especificación principal para el intercambio de facturas electrónicas en el sector público.
El uso de un estándar común facilita que empresas de distintos países puedan facturar a organismos públicos malteses sin desarrollar formatos específicos.
En 2026, Malta mantiene su estrategia basada en PEPPOL y continúa reforzando la digitalización del ciclo Source to Pay. El Ministerio de Finanzas sigue promoviendo el uso de la factura electrónica entre los organismos públicos y mejorando la visibilidad del estado de las facturas para los proveedores.
Las principales tendencias son:
La implantación de la factura electrónica en Europa requiere combinar conocimiento normativo, integración tecnológica e interoperabilidad. SERES acompaña a empresas con actividad internacional mediante soluciones preparadas para operar sobre la red PEPPOL y adaptarse a los requisitos específicos de cada país.
Un ejemplo es el proyecto desarrollado para DISAN, donde la gestión de la factura electrónica multipaís permitió responder a distintos marcos regulatorios dentro de una estrategia unificada de digitalización.
Las empresas que operan con el sector público maltés deberían adoptar una estrategia basada en estándares europeos e integrar la factura electrónica con sus sistemas corporativos para facilitar el cumplimiento normativo y mejorar la eficiencia operativa.
Recomendaciones:
La factura electrónica en Malta ha evolucionado hacia un modelo plenamente alineado con la estrategia europea de contratación pública digital. La adopción de PEPPOL BIS Billing 3.0 y del estándar EN 16931 permite a las administraciones públicas recibir facturas electrónicas interoperables y facilita la participación de proveedores nacionales e internacionales.
Para las empresas que operan en distintos mercados europeos, disponer de una solución preparada para PEPPOL no solo simplifica el cumplimiento normativo en Malta, sino que también favorece una estrategia homogénea de digitalización documental e integración con los procesos financieros y comerciales.